Media
La pasión galopa. Los dedos se deslizan vertiginosamente en
aires de mazurka y se sorprenden en cascadas de interrogaciones, de arrebatos, de un amor que es un camino de
ida, pero no de vuelta. Todo eso sucede mientras Nelson Goerner interpreta el Opus 21 Nº 2 de Chopin en el
teatro San Martín durante la velada del jueves. Aplausos generosos y ¡bravos! premian la labor del pianista
que ha exhibido un notable dominio del instrumento y compromiso afectivo con una obra, cuyo Larghetto era
uno de los preferidos de Liszt y de Schumann. Ha sabido expresar un Chopin apasionado sin caer la exageración.
La calva del intérprete se deja llevar luego por la profundidad del Soneto 104 del Petrarca, de Franz
Liszt (1811-1886). En la interpretación, hay meditación. Amores contradictorios. Búsqueda de la paz. Poesía.
La Gaceta, Roberto Espinosa, 14 September 2008
Un huracán llamado Nelson Goerner El pianista sampedrino
demostró que tiene mucho más que un apabullante dominio del instrumento Nuestra opinión: excelente Lo más
sencillo y escueto de este comentario es el encabezamiento con la calificación. Habrá que argumentar,
sentenciar, adjetivar, explicar, razonar, demostrar y concluir, pero todo será para aclarar lo más
palmario: el recital de Nelson Goerner fue excelente. Así de contundente. Desde que posó su primer
dedo en el teclado, con una firmeza y una expresividad luminosas, Nelson abrió la puerta para un desfile
musical decimonónico y casi todo vienés, que tuvo una realización estupenda, admirable y, seamos
redundantes, excelente.
La Naciòn, Pablo Kohan, 06 September 2008
Beethoven con mayúscula Estamos describiendo todo
lo que no define a Nelson Goerner, un pianista argentino que se acerca a Beethoven con extrema seguridad,
no sólo técnica, sino la que le proporciona un estudio profundo y sistemático del corpus sonatístico del
compositor. Él hace arte, cuando los demás encadenan sonidos. Su articulación detalla al milímetro cada
intención del sonido, mientras que si levantamos la cabeza, su concepción es amplia, su idea completa,
y las frases surgen majestuosas, solemnes, o tiernas y delicadas hasta donde sólo el ajado piano de Cajasol
le permitió. Nos pareció que hasta el instrumento fue estudiado para aprovechar lo que queda de su grandeza
a favor de una claridad textural, una limpidez de dicción como es difícil imaginarse. Si no, nadie en su
sano juicio se encierra en una sala de conciertos con ocho sonatas de Beethoven durante dos días seguidos.
Clásica, Carlos Tarín, 29.04.2008
Il difficile Concerto n. 2 di Giuseppe Martucci, ricco di
contrasti dinamici e di arditezze costruttive, è stato interpretato da Goerner impeccabilmente con grande
precisione, equilibrio formale e soprattutto rilevanza espressiva. Al termine un bellissimo bis di S. Rachmaninov
ci ha dato ancora un’idea delle sue superbe qualità artistiche. Lo attendiamo ansiosamente in un recital solistico.
Il Corriere bit, Cesare Guzzardella, 08.03.08
Goerner ha interpretato lodevolmente il
Concerto n.4 di Beethoven, ricevendo applausi calorosissimi.
Il Messaggero, Alfredo Gasponi, 03.03.08
Il «Concerto n. 4 in sol maggiore op. 58». Qui è protagonista,
al piano, il talentuoso Goerner. Un’agilità e padronanza che son degne di nota. Il musicista argentino ne
dà una lettura estremamente lirica e limpida; arpeggi e scale sono eseguiti con notevole fluidità, ma
il virtuosismo non è mai fine a sé stesso, tiene sempre come obbiettivo il massimo dell’espressione.
La Nuova Sardegna, Gabriele Balloi, 29.02.08
Enfasi e trasporto che ritornano nel dialogo con i solisti,
a partire dal Concerto n. 4 in sol maggiore per pianoforte e orchestra op. 58 di Beethoven con Nelson Goerner.
Il tratto di Goerner è nella delicatezza del tocco, in note cristalline, in un controllo impeccabile del suono,
in una tecnica interiorizzata al punto di far apparire perfettamente normale anche i passaggi più impervi.
L'Unione Sarda, Greca Piras, 29.02.08
More reviews -
Media - 2007 (file PDF - 171 Kb)
News